
Durante su intervención en el Foro Económico Mundial, el presidente de Estados Unidos reiteró su interés en iniciar negociaciones inmediatas para adquirir Groenlandia, asegurando que su gobierno no recurrirá a la fuerza militar para lograrlo.
En su discurso, destacó que Groenlandia representa un territorio clave para la seguridad nacional e internacional, al tratarse de una región estratégica en el Ártico. Aunque reconoció que la isla es extensa y poco poblada, subrayó que su valor no radica únicamente en los recursos naturales, sino en su ubicación geopolítica.
El mandatario recordó que, a lo largo de casi dos siglos, distintos gobiernos estadounidenses han mostrado interés en la isla, insistiendo en que Estados Unidos sería el único país capaz de garantizar su protección y desarrollo a largo plazo.
No obstante, aclaró en varias ocasiones que no contempla el uso de la fuerza, pese a mencionar que su país cuenta con la capacidad militar para hacerlo. “No quiero usarla y no la usaré”, afirmó.
La propuesta ha generado reacciones inmediatas en Europa. El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que la Unión Europea podría evaluar medidas de respuesta comercial, incluyendo herramientas que permitirían imponer aranceles o limitar intercambios económicos, en caso de que continúen las presiones.
El planteamiento reabre un debate internacional sobre soberanía, seguridad y equilibrio geopolítico en una de las regiones más estratégicas del mundo.