
El Partido Demócrata consiguió el control de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos en las elecciones intermedias celebradas el 3 de noviembre de 2026, un resultado que modifica el equilibrio político en Washington y representa un revés para el presidente Donald Trump durante la segunda mitad de su mandato.
De acuerdo con los resultados reportados por la agencia Associated Press, los demócratas lograron arrebatar al menos siete escaños en el Senado y más de dos docenas de distritos en la Cámara de Representantes. Entre las victorias destacadas figuran triunfos en estados que tradicionalmente han favorecido al Partido Republicano, como Texas, Kansas e Iowa.
Uno de los resultados más relevantes se registró en Texas, donde la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott. Con esta victoria, Hinojosa se convertirá en la primera mujer latina en gobernar ese estado y en la primera demócrata en ocupar el cargo desde 1995.
El nuevo escenario legislativo dará a la oposición mayoría en ambas cámaras cuando el próximo Congreso entre en funciones, el 3 de enero de 2027. Esto permitirá a los demócratas influir en la agenda legislativa, bloquear iniciativas y ejercer mayor supervisión sobre las acciones de la administración federal.
El resultado representa un cambio significativo en la política estadounidense para los últimos dos años de la presidencia de Trump, quien tendrá que negociar con un Congreso en el que su partido ya no contará con el control de las dos cámaras.