
Hoy me reuní con las compañeras y compañeros que entregan su vida a mantener limpio, ordenado y funcional nuestro municipio. Les entregué personalmente sus despensas y los útiles para el regreso a clases de sus hijas e hijos.
A todos ellos les digo: mi reconocimiento no se queda en palabras, se demuestra con acciones que cuiden el bolsillo de sus familias.
¡Gracias por poner el corazón por Pabellón de Arteaga!








