
Uno de los aspectos más comentados de Indiana Jones y el Dial del Destino fue el sorprendente rejuvenecimiento de Harrison Ford en varias secuencias clave de la película, especialmente en su inicio.
Lejos de tratarse de maquillaje tradicional, el efecto se logró gracias al uso avanzado de CGI e inteligencia artificial, desarrollado por el equipo de Industrial Light & Magic. Para ello, los artistas analizaron miles de imágenes del actor tomadas de películas anteriores, creando un modelo 3D de su rostro más joven, el cual fue integrado escena por escena.
Un punto clave es que Ford no fue reemplazado por un doble digital: el actor realizó las escenas, grabó sus expresiones faciales y participó activamente en la construcción de su versión rejuvenecida. Además del “de-aging”, el CGI también se utilizó en entornos y secuencias de acción.
Aunque la tecnología fue ampliamente elogiada, también generó debate entre fans y críticos, algunos de los cuales consideraron que el uso excesivo de efectos digitales afectó la inmersión de la historia.